Cejuego ha puesto el foco en distintos estudios sobre comportamiento de juego que apuntan a que determinados formatos recreativos están vinculados principalmente al ocio ocasional y de baja intensidad.
La patronal recuerda el análisis realizado por el investigador Daley en 1987 sobre máquinas recreativas en Estados Unidos, donde esta actividad era descrita como una forma de “tiempo de distracción”, entendida como un entretenimiento accesible, de coste reducido y asociado al ocio puntual más que a comportamientos estructurados.
Según esta aproximación, el componente económico pierde protagonismo frente al uso del juego como herramienta de desconexión y entretenimiento cotidiano.
Cejuego también señala que los datos de comportamiento reflejan una presencia significativa de población menor de 35 años entre quienes participan en este tipo de actividades, aunque el uso más habitual se concentra en franjas de mayor edad.
La organización concluye que el comportamiento del jugador no responde a un patrón único, sino que depende del producto, la frecuencia de participación y el contexto en el que se desarrolla la experiencia de juego.














